EL GOBIERNO REFORMA LA LOE DESDE LA LEY DE ECONOMÍA SOSTENIBLE. PARA ANPE SIGUE SIENDO NECESARIA UNA GRAN REFORMA DEL SISTEMA EDUCATIVO DESDE EL ÁMBITO ESPECÍFICO DE EDUCACIÓN.
La reforma educativa que aprueba hoy el Gobierno se refiere a dos niveles educativos fundamentales que, en opinión de ANPE están desigualmente tratados. Mientras la reforma de la FP es ambiciosa y responde a muchas de las demandas de estas enseñanzas, el nuevo diseño del 4º curso de ESO es insuficiente, dada la necesidad de reforma profunda de esta etapa. En cualquier caso, ambas reformas mejoran la LOE original, aunque estarán muy condicionadas por la financiación que las acompañe y por la gravedad de los recortes en el número de profesores que están llevando a cabo todas las comunidades autónomas.
ANPE señala que, una vez más, se realiza una reforma del sistema educativo sin consultar con los representantes de los profesores, puesto que estas propuestas no se han llevado a la Mesa Sectorial de Educación.
En esta reforma aprobada por el Consejo de Ministros, ANPE distingue tres aspectos diferentes:
- El ámbito. Una reforma que modifica enseñanzas fundamentales, como son la Secundaria Obligatoria y la Formación Profesional tiene importancia suficiente como para partir del ámbito específico de la educación. Evidentemente, el nivel educativo de la población incide sustancialmente sobre el progreso económico de un país, pero la educación es mucho más que su posible incidencia en la economía. Con esta reforma educativa, el Gobierno reconoce implícitamente que la LOE no está bien diseñada. Sigue quedando pendiente una gran reforma del modelo pedagógico y la estructura del sistema educativo, que responda a los graves problemas que aquejan a la educación en España.
- La modificación del 4º curso de ESO: ANPE presentó al Ministerio, entre sus propuestas para el Pacto de Estado por la Educación, la posibilidad de establecer un curso orientador hacia el Bachillerato y la FP y de flexibilizar la ESO. En esta línea se sitúa la reforma actual del 4º curso, pero sin profundizar en la necesidad de cambios en toda la etapa y en el Bachillerato, que debería ser de tres años. Las vías ofrecidas y la complejidad de las nuevas asignaturas propuestas no parecen responder a la necesidad de que este último curso obligatorio prepare bien a los alumnos para proseguir estudios hacia la universidad o enfrentarse a los estudios técnicos y profesionales. Por otro lado, este nuevo 4º curso exige una amplia dotación de profesionales en un momento de brutales recortes en el número de profesores en todas las CCAA. Para ANPE esta es una reforma tímida. Sigue siendo necesario cambiar en profundidad el modelo y la estructura de todo el sistema educativo.
- La Formación Profesional. La reforma de la FP, sin embargo, si contiene un importante número de propuestas que han sido objeto de reivindicación permanente por parte de ANPE, y que presentamos hace tiempo al Ministerio en forma de documento para un Pacto por la FP. Esta reforma, que responde a verdaderas necesidades de esta etapa - a pesar de contener también algunos puntos polémicos como la relación entre FP y universidades - estará muy condicionada y lastrada por la dotación económica, que es imprescindible para garantizar una Formación Profesional en permanente actualización.
- La financiación: la Ley de Economía sostenible no incrementa el porcentaje de gasto público destinado a la educación. Sin una financiación adecuada, estas reformas pueden convertirse en testimoniales, y en cualquier caso, como hemos señalado, llegan en un momento de brutales recortes presupuestarios en educación que están afectando gravemente a las plantillas de profesorado.
Desde la certeza de que es necesario cambiar en profundidad el modelo educativo y el diseño de la LOE, ANPE seguirá reivindicando estos cambios, así como el aumento de financiación para la educación, que es, en tiempos de crisis, más necesaria que nunca.